
En el 2010, se estimó que más de 2,9 millones de personas padecían artritis reumatoide. Lamentablemente, también se esperaba que esta cifra fuera en aumento como resultado del estilo de vida. Por lo general, el CBD se toma por vía oral como suplemento en aceite. Sin embargo, en este estudio, los investigadores percibieron que la biodisponibilidad del CBD para la artritis era bastante pobre. En su lugar, la aplicación del CBD por vía transdérmica (en forma de crema) proporcionó un alivio más específico.
El informe concluye que "la aplicación tópica del CBD tiene potencial terapéutico para el alivio de comportamientos relacionados con el dolor de la artritis". Y añade que, en su experimento con ratas, "el comportamiento exploratorio no fue alterado por el CBD, lo que indica un efecto limitado en las funciones cerebrales superiores".