
CBD y THC interactúan con nuestros cuerpos de diversas maneras. Una de las principales formas en que nos impactan es imitando y aumentando los efectos de los compuestos en nuestros cuerpos llamados «cannabinoides endógenos», llamados así por su similitud con los compuestos que se encuentran en la planta de cannabis. Estos «endocannabinoides» son parte de un sistema regulatorio llamado «sistema endocannabinoide”
El descubrimiento del sistema endocannabinoide ha mejorado significativamente nuestra comprensión de la salud y la enfermedad. Tiene implicaciones importantes para casi todas las áreas de la ciencia médica y ayuda a explicar cómo y por qué el CBD y el THC son compuestos tan versátiles, y por qué el cannabis es una planta que altera ampliamente el estado de ánimo, a pesar de su estado ilegal.
El sistema endocannabinoide desempeña un papel crucial en la regulación de una amplia gama de procesos fisiológicos que afectan nuestra experiencia diaria: nuestro estado de ánimo, nuestro nivel de energía, nuestra fortaleza intestinal, actividad inmunológica, presión arterial, densidad ósea, metabolismo de la glucosa, cómo experimentamos el dolor, el estrés, hambre y más.